9 febrero, 2018

El Cruce por Centroamérica parte 1

El Cruce por Centroamérica parte 1

Recorrer la región conocida como Centroamérica con sus distintas demarcaciones territoriales o naciones que a excepción de la región conocida como Guatemala pareciera estar homogeneizada, donde sus habitantes han sido forzados a olvidar su cultura madre y a perder las lenguas que alguna vez se hablaran ahí. Sólo esa lengua que llamamos Español predomina, es una totalidad sin oposiciones aparentes excepto la de aquellas creadas por la brutalidad del mismo sistema económico que más que oposición lo refuerza creando esa violencia necesaria al sistema para mantener a su población dividida, en una individualidad que es más como una masa informe sin aparente identidad pero que es justo lo que lo identifica.

Guatemala

En Todos Santos Guatemala

Aunque ya dediqué una sección a describir un poco la ruta que recorrí en Guatemala, brevemente comentaré que es la región más fuerte en Centroamérica en cuanto a diversidad cultural que da germen a políticas verdaderas entre sus comunidades (cuando menciono política me refiero a esa relación entre los pobladores como comunidad, no confundir con partidos políticos). Y es en sus comunidades donde se encuentra la gran riqueza, defensores tenaces de su territorio y su lengua madre. Ha sido muy enriquecedor y esperanzador haber recorrido algunos de sus lugares.

El Salvador

Entrando a San Salvador

Me ha parecido la región circunscrita con mayor densidad en población, durante mi pedalear por algunas de sus carreteras, entrando por Valle Nuevo o Las Chinamas, los caseríos y aldeas no dejaban de aparecer con sus puestos de pupusas por supuesto, me parecía tan alegre ver tanta gente en los caminos, en su mayoría me saludaban me deseaban buen camino y bendiciones. en Santa Ana me recibieron los bomberos muy fraternalmente. No es de sorprender que su capital San Salvador sea una enorme metrópolis, al principio me ha intimidado el navegar en bicicleta por sus calles y avenidas, muy caótica… tenía la intención de pasar al centro y tomarme una foto con la bici pero cambié de parecer y me fui directo con rumbo a La Puerta del Diablo, dónde un extraordinario anfitrión Xavier que contacté por couchsurfing me esperaba en su morada espiritual junto a su también muy espiritual compañera… Ana donde pasé cinco lindos días.

Con el buen amigo Xavien

Eso me sirvió para poder tener la fortuna de conocer la casa de la bicicleta y a personajes entrañables como a Vera (la biciabuela) y Yasmín en Santo Tomas de San Salvador.

Con Vera labiciabuela y Yasmin

Vera (la biciabuela), toda una guerrera del ciclo urbanismo me ayudo a adentrarme en la ciudad que conforme la iba conociendo guiado por ésta maestra y más tarde por William uno de los Kaisers me fui sintiendo más seguro, tanto que me hizo recordar mi época de estudiante en preparatoria en la ciudad de México, al final me he divertido el retomar algo de anarquía y esa sensación de lo urbano interminable. y claro a los tremendos Kaisers que me ayudaron a reparar mi maletín del manubrio y me llevaron a recorrer la ciudad y la playa de las hojas. Comí muchas pupusas durante toda mi estancia en el Salvador.

Con los Kaisers de San Sivar

Ya despidiéndome de tan grata experiencia me dirigí el 15 de septiembre del 2017 hacia el noreste hacia Cintalá pasando por Aguilares, Aguaje escondido, Tejutla… me quedé en un pequeño caserio Le Jardín, tuve la intención de acampar en un campo de futbol que había al pie de la carretera pero una persona me ofreció su patio para acampar donde estaría mejor resguardado de posibles lluvias. Como ya había desempacado y estaba a punto de montar la carpa me tarde un poco en volver a empacar todo así que cuando me dirigí hacia la casa indicada que en realidad eran un conjunto de casas ya estaba oscuro… no muy seguro que estaba en el lugar correcto me dirigí a una persona que estaba comiendo una sopa en cuanto lo vi supuse que era pariente de la persona que me invitó pues era muy parecido sólo que más gordo y de mayor edad… ¿sería el papá? Lo salude y el me regreso el saludo como si ya nos conociéramos me hizo preguntas de la bici y el viaje… confundido le pregunte si tenía un hijo, él me miro también confundido diciéndome que él no tenía hijos… entonces le explique que una persona que se le parecía mucho me había invitado para poder acampar en su patio, oh ese debió ser mi hermano que vive en la casa de abajo… no se preocupe puede quedarse en la cochera donde se protegerá de la lluvia… seguimos charlando un rato más y me dejaron utilizar la cocina para poder hacerme un caldo de verduras. Ahí me enteré que la jornada de 6 horas la pagaban en El Salvador a 7 dolares. Al día siguiente salí muy temprano para la aduana de el Puy pasando por San Ignacio. La aduana de migración estaba llena de gente, tarde casi una hora para que me tocara turno y me pusieran el sello de salida…

Centro de San Salvador

0 likes Centroamérica
Share: / / /

Deja un comentario